Que gastos y comisiones tiene una tarjeta de credito
Cada entidad o gestora de cada tarjeta es libre de aplicar los gastos y comisiones que crea conveniente. No existe normativa al respecto que fije los máximos y mínimos admisibles. La única obligación de estas entidades es informar sobre su existencia e importes.
Hace años, cuando salieron las tarjetas de débito eran de carácter gratuito. Hoy en día, hay que pagar en todas las entidades una cuota anual que oscila entre 3 y 9 euros.
En cuanto a las tarjetas de crédito, se trata de contratos nada baratos que acuerdan el pago de una cuota en el momento de su concesión o renovación, habitualmente por periodos anuales.
El tipo de tarjetas de cliente normalmente son gratuitas o tienen un coste mínimo de emisión, ya que su finalidad es atraer hacia el consumo y la fidelizacion del futuro cliente.
Cuando se saca dinero efectivo utilizando tarjetas de débito en cajeros que no son de la red de la entidad emisora y, en algunos casos, incluso hasta en entidades pertenecientes a la misma red, como en las cajas de ahorros, supone el cobro de una comisión, normalmente un porcentaje sobre el importe, con un coste muy bajo.
Obtener dinero mediante tarjeta de crédito cuando no se dispone de saldo en la cuenta, implica la obligación de saldar la deuda, bien al mes, bien en los meses siguientes. En estos casos siempre se cobrará una comisión alrededor del 2,5%, con un mínimo entre 1,50 y 2 euros aproximadamente.
Las tarjetas de carácter preferencial, que normalemente son las conocidas tarjetas oro, al permitir mayor límite de crédito y servicios, suponen también intereses un poco más elevados.
Las comisiones fijas y las cuantías mínimas son mayores cuando una tarjeta de credito es utilizada en el extranjero.
Hay tarjetas de credito en que, además de la cuota anual, conllevan el pago obligatorio de cuotas por los servicios adicionales, tales como pueden ser los siguientes:
seguros de accidentes,
reposición en caso de pérdida
autorización de otros usuarios.






