Refinanciacion creditos y caida del paro
La refinanciación de créditos y la caída del paro permiten que bajen los préstamos de dudoso cobro tras 24 meses
Por primera vez desde mediados del 2007, la morosidad bancaria cae en España. Lo hace de forma tibia, apenas ni una décima, pero supone un pequeño alivio para el sector financiero.
La tasa de impagados a bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito (cajas rurales, principalmente) se quedó en junio en el 4,49%. En mayo esa tasa era del 4,56. Es un descenso que no se registraba desde junio del 2007, aunque entonces fue apenas perceptible porque la tasa de morosidad no tenía nada que ver con la actual: estaba en el 0,68%.
Sin embargo, todo apunta a que se trata de un hecho circunstancial motivado precisamente por el leve descenso del paro. Entre abril y junio, en España se pasó de contar con 3,6 millones de desempleados a 3,5. Ese descenso mínimo ha ayudado a frenar la morosidad, algo que ya se advertía en el mes de mayo. También ha contribuido a ese descenso la refinanciación de créditos que está llevando a cabo la banca. «Es una táctica; antes de que el cliente entre en morosidad, se le refinancia el préstamo para que pueda pagarlo y evitar contabilizarlo como de dudoso cobro», constata un economista que conoce bien el sector. Gracias a esa fórmula, la concesión de crédito aún aumenta mes a mes, aunque de forma muy débil.
Sin embargo, la comparación de la morosidad en apenas un año es apabullante: en junio del 2008 apenas un 1,61% de los préstamos se consideraban morosos. Hoy esa cifra es casi tres veces superior, con hasta 80.537 millones que cajas y bancos no saben si recuperarán.
Hay un tercer factor que también ha podido influir: la nueva circular contable del Banco de España que permite aliviar el calendario de provisiones para cubrir la morosidad.
El descenso del índice general obedece casi en exclusiva al comportamiento que han tenido las cajas, que han visto cómo su crédito moroso descendía en solo un mes del 5,2% al 5%. Su cartera de créditos de dudoso cobro ha pasado de 46.095 millones a poco más de 44.500. Los bancos, en cambio, sí han visto crecer su morosidad. En su caso, la congelación de la cartera de créditos no les ha permitido frenar impagos, que han pasado del 3,9 en mayo al 4% de junio.
fuente: lavozdegalicia.es






